ENTORNO

 

Ejemplo de arquitectura paisajística andina, la Casa de la Hacienda San Francisco se posa sobre la cumbre de una colina, mirador privilegiado del Valle de los Chillos y la avenida de los volcanes con sus cumbres nevadas y agrestes picos.

 

Rodeada de una naturaleza imponente  la Hacienda conserva parte del bosque andino con especies endémicas que atraen por su belleza y poderes medicinales. Hogar de insectos, aves y animales que encantan con su presencia.

 

Hermosos caballos pastan en los verdes prados contagiando fortaleza y quietud.

 

El huerto de la hacienda provee permanentemente de frescas legumbres y hortalizas que llenan de sabor y aroma a su cocina.

 

La tierra fértil enriquecida por volcanes  y la proximidad a la línea ecuatorial hacen que los jardines y cultivos sean perpetuos.  Una eterna primavera mantiene plantas y arbustos florecientes y árboles siempre verdes.

 

Si los tiempos han cambiado, la atmósfera campestre se mantiene. Colores, sonidos y sabores que son una delicia para los sentidos y un descanso para el alma.